El devorador
- Andrea Coronel
- 19 jun 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 16 sept 2022
(Puedes ver el video donde te leo este cuento dando clic en la imagen)
El devorador
Aún recuerdo el insoportable dolor y el olor a la sangre que brotaba sin parar de las incontables heridas que generaban con sus constantes mordidas y tirones destrozando mi cuerpo, desgarrando mi carne sin piedad. La profunda oscuridad intensificaba mi confusión, pero sí, estoy completamente seguro de que era el olor de mi sangre la que penetraba mis sentidos de una manera perturbadora, mientras sus gruñidos y gemidos ahogaban mis gritos en la complicidad nocturna. Mis fuerzas ya me habían abandonado, no podía pelear ni gritar, de todas maneras resultaba inútil, solo me quedaba esperar a que el intolerable dolor se fuera tornando cada vez más distante, porque ya no había vuelta atrás. Para cuando hubieron terminado de devorar mi cuerpo ya no quedaba nada más que unas manchas de sangre en la tierra, algunos pedazos de huesos y mi alma. Pero yo aún estaba allí, de pie junto a ellos, observándolos. Todo había cambiado, la noche ya no era tan profunda ni tenebrosa, para ese momento me había vuelto parte de ellos, ya no era más que solo otro devorador, uno más del montón. De a poco comencé a tener un nuevo cuerpo, acorde a mi nueva naturaleza. La oscuridad ya no me producía ningún temor, ella pasó a ser mi refugio y mis antiguos asesinos se habían convertido en mis hermanos y hermanas. Ahora eran mi familia y teníamos solo un objetivo, sobrevivir, y para ello debíamos hallar comida.
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